Hasta no hace mucho, se afirmaba que la proteína AMPK podía contrarrestar la liberación de ruta de señalización en el desarrollo muscular, pero estudios recientes afirman los contrario, y se revela que el entrenamiento de resistencia no incluye negativamente la mejora en la fuerza máxima o hipertrofia de las fibras “impulsada” por una sesión subsecuente de entrenamiento de la fuerza.