Entonces, tenemos las ganas de entrenar sin parar, pero dichos entrenamientos se deben distribuir eficazmente. Este es un punto a tener muy en cuenta. Vayamos a la práctica: estudios han indicado que 30 minutos de ejercicio intenso, de modo controlado e individualizado, es mucho más productivo que 60 minutos de otro tipo de ejercicio como correr, bicicleta, elíptica, etc.