Es muy fácil evitar caer en un ciclo sin fin de preocupaciones por problemas. Si el problema viene dado por una eventualidad piensa cómo solucionarlo y soluciónalo. Si en cambio, el problema no depende de tus acciones o puedes hacer muy poco para solucionar la eventualidad que te preocupa, no deberías pensar más en ello y dedicarte a actividades productivas.