Si piensas constantemente en tus debilidades, dudas a la hora de tomar decisiones o piensas en las malas decisiones que has elegido en el pasado, comenzarás a transformar estos pensamientos en parte natural de tu vida, afectando tu rendimiento laboral, así como también tu vida privada y salud, tanto física como psicológica. La buena noticia en el caso de que presentes algunos de estos síntomas es que se puede cambiar tu manera de pensar, de una negativa a otra positiva.