El golf

0
801

En ese momento, el esfuerzo y la concentración llegan al máximo. Los músculos lumbares, dorsales y abdominales entran en juego y, en general, todo el organismo se prepara para un brusco giro capaz de desplazar la fuerza del cuerpo al palo que lanza la pelota.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.