No por tomar un exceso de proteína conseguirás mejores resultados, pero, sin duda, ingerir menos de la que tu cuerpo necesita, según su actividad, podría traer consecuencias no deseadas. Si el organismo no dispone de la energía suficiente (por falta de hidratos de carbono y grasas) podría recurrir a la almacenada en tus músculos, en forma de proteína, produciéndose la temible pérdida de masa muscular.