Submarinismo
Aparte de la relajación y la belleza de panoramas que puede aportar este deporte, también resulta muy eficaz con la grasa: acaba con 470 calorías en una hora de actividad. Y es que, “el cuerpo debe trabajar para mantenerse caliente cuando se sumerge en el agua más fría, lo que significa un aumento en la quema», dice Somma. Si a eso le añadimos el hecho de que tenemos que nadar, supone una actividad perfecta para decir adiós a los michelines.