La pierna de un hombre tiene un 80 por ciento de músculo, en comparación con un 60 por ciento de músculo en la pierna de una mujer, y además, ese músculo extra puede ayudar a los hombres a correr más rápido. Asimismo, los músculos de los hombres tienden a tener fibras musculares de contracción rápida más grandes, que ayudan a correr, que las mujeres. Otro motivo es que las mujeres producen mucho más estrógeno que los hombres, lo que les lleva a tener un porcentaje más alto de grasa corporal que los hombres.