
4. Reducir el consumo de azúcar
Se ha demostrado que el aumento de insulina en la sangre reduce la producción de la hormona del crecimiento. Si consideramos que los carbohidratos y el azúcar regular son los que más hacen subir nuestros niveles de insulina, es claro que reducir su ingesta es un buen primer paso para normalizar nuestro crecimiento.