Las caricias, los besos apasionados, los preliminares, los movimientos pélvicos, la respiración acelerada, los jadeos apasionados, la dilatación de los vasos sanguíneos, las contracciones musculares, el aumento de la presión arterial, los pensamientos ardientes y el orgasmo final hacen gastar más energía que cualquier otro deporte. ¡Haced la guerra en la cama, y el amor en todas partes!