Igual que has planificado tu dieta, planifica también tus sesiones. Elije ejercicios variados (que trabajen los distintos abdominales) y no hagas repeticiones «eternas». Basta con 10 – 15 y, cuando notes que consigues hacerlas sin demasiado esfuerzo, aumenta la resistencia, la cantidad. En este sentido, una vez que un determinado ejercicio ya no entraña para ti dificultad alguna (haces las repeticiones sin notar que tus músculos trabajan), recurre al peso para exigirte un mayor esfuerzo.