2. Desarrolla tu cuerpo entrenando tus pectorales. Practica ejercicios acorde a las funciones de la musculatura pectoral.
- Abraza. El pectoral es el músculo de la amabilidad. Se encarga principalmente, de la abducción y rotación interna del brazo. ¡Gracias a este músculo podemos abrazar con fuerza! Ejercicios como la apertura de brazos o cruce de pie con poleas te servirán para fortalecer tus pectorales.
- Empuja. El pectoral es el responsable de abrazar con fuerza pero también el culpable de que puedas empujar con ganas. Junto con el tríceps, el pectoral se encarga de alejar algo de tu cuerpo con fuerza. Ejercicios como press banca, flexiones de brazos o fondos en paralelas te ayudarán a potenciar tu pecho.
3. El tiempo también cuenta. Como ya sabrás la contracción excéntrica recluta más fibras musculares que la contracción concéntrica, por lo que tu movimiento de vuelta debe ser despacio y controlado para conseguir un mayor desarrollo muscular. Pues bien, el equipo del profesor Pryor descubrió en 2011 que si volvemos de forma lenta (contracción excéntrica) y una vez abajo no hacemos ninguna pausa y volvemos a realizar el ejercicio de forma continuada, la ganancia de fuerza es mayor.