1. Prepara tu mente para desarrollar tu cuerpo. Conocer el músculo que estás ejercitando y concentrarte en tu entrenamiento influirá en la fuerza que generes. Así lo demuestran interesantes estudios de Toe et al (2005) y Joe Dispenza donde se concluyó que el desarrollo muscular era del 8-12% mayor en los deportistas que estaban concentrados en la actividad y visualizaban cómo se ejercitaban sus músculos frente a otros que no prestaban atención al ejercicio.