Por ello, las dietas que restringen severamente los carbohidratos suelen ir acompañadas de cambios de humor, angustia y problemas de sueño.
No te prives de todo, permítete un pequeño dulce al final de la tarde y no te olvides de consumir alimentos ricos en triptófano. Dos onzas de chocolate negro, por ejemplo, no suponen más que 50 calorías, y son capaces de ayudarte a sonreír.