Según la Ley de Reproducción Asistida (Ley 14/2006), «toda mujer mayor de 18 años y con plena capacidad de obrar podrá ser receptora o usuaria de las técnicas reguladas en esta Ley, siempre que haya prestado su consentimiento escrito a su utilización de manera libre, consciente y expresa”. No se especifica sobre la posibilidad o prohibición de realizar una evaluación psicológica a la madre soltera. No obstante, sí se mantiene que «si la mujer estuviera casada, se precisará, además, el consentimiento de su marido».