Sea cuales sean los ejercicios que incluyas en tus sesiones, la técnica básica para realizarlos correctamente es la siguiente:
- Eleva solo el tronco, centrando el esfuerzo en los músculos del abdomen, hasta llegar a un ángulo de 30º máximo.
- La zona lumbar siempre debe permanecer en contacto con la superficie en la que entrenes. Es normal, pero incorrecto, tender a subirla.
- No “tires” de los músculos flexores (ingles), con ellos los abdominales resultan más fáciles, pero es “hacer trampa”.
- Mantén la postura durante todo el ejercicio (brazos, cuello, barbilla, rodillas flexionadas…).
- En el momento de la máxima contracción muscular (punto de máximo esfuerzo) aguanta la postura unos segundos conteniendo la respiración antes de descender a la posición inicial. En esos segundos, tus músculos están trabajando duro.
- Respirar correctamente es otro de los secretos de una buena sesión de abdominales. Inspira por la nariz al elevar el tronco y expira lentamente por la boca en el descenso (tras aguantar unos segundos en el punto álgido del esfuerzo).
Rutina, sesiones y repeticiones