Aunque tu objetivo sea tener unos abdominales de acero, no caigas en el error de realizar un entreno excesivo. Estos músculos necesitan su periodo de recuperación, por lo que es aconsejable dejar transcurrir 48 horas entre sesiones de abdominales (tres o cuatro por semana, bien hechas, son suficientes para que, transcurrido un mes, tus abdominales comiencen a destacar).