Encuentra tu propio ritmo y mantenlo constante. Vigila la respiración y marca bien los movimientos al elevarte y al descender, sin prisas, notando como tus músculos trabajan.
Encuentra tu propio ritmo y mantenlo constante. Vigila la respiración y marca bien los movimientos al elevarte y al descender, sin prisas, notando como tus músculos trabajan.