Y no nos olvidemos de sus famosos quesos, como el Ragusano y el pecorino, o de los sabrosos embutidos, como el salame de Sant’Angelo, o de los fragantes productos de panadería, tales como el pan de Dittaino. Todo ello regado por los excelentes vinos sicilianos de gusto deciso y con cuerpo, como aquellos provenientes de Marsala, Trápani, Belice o Vittoria.