Qué gusto da cuando se acerca el buen tiempo, te pones el bañador, te miras al espejo y te ves en forma. Pero para muchas personas mirarse al espejo supone hacer evidente la grasa abdominal, que en ropa de baño, difícilmente se puede disimular.
Qué gusto da cuando se acerca el buen tiempo, te pones el bañador, te miras al espejo y te ves en forma. Pero para muchas personas mirarse al espejo supone hacer evidente la grasa abdominal, que en ropa de baño, difícilmente se puede disimular.