El Audi S5 monta un motor de 3 litros con 6 cilindros en V, turbocompresores, inyección directa de gasolina y desarrolla una potencia de 333 CV a 7.000 rpm, lo que indica que es un motor con un giro alto de revoluciones para ser un motor turbo. El par motor se sitúa en los 440 Nm entre las 2.900 a 5.300 rpm. Este motor tiene una entrega de potencia suave y progresiva, siempre que mimemos el acelerador, lo que se agradece en ciudad y rutas similares. Pero cuando se pisa con decisión, el motor se vuelve salvaje y entrega la potencia de forma muy intensa, acompañado de un bramido espectacular. Todo acompañado con una caja de cambios S tronic de doble embrague con un manejo perfecto.
