En la otra cara de la moneda están los ácidos grasos saturados de la leche, los huevos, la carne y repostería. Ingestas elevadas de estos alimentos favorecen la obesidad, la hipertensión, el colesterol alto y los accidentes cardiovasculares. Tanto si eres deportista como si solamente te preocupa desprenderte de los 4 kilos que te sobran, sustituir la leche entera por la desnatada y reducir el picoteo, dulces o carnes grasas te ayudará a conseguir tu objetivo.