Además, no existe ningún alimento tan sumamente beneficioso y completo que solamente él pueda llegar a satisfacer todas las necesidades de nuestro cuerpo. Incluso la mayoría de los alimentos están compuestos por más de un solo nutriente. El pescado, la leche y la carne por ejemplo contienen tanto grasas como proteínas. Necesitamos todos los macronutrientes para obtener todo nuestro potencial.