Por mucha proteína que comas, si no entrenas tus músculos con regularidad o tu cantidad calórica ingerida no supera las calorías gastadas, no conseguirás subir de peso. Para estimular el crecimiento muscular, se ha demostrado que el consumo de proteínas totales debe ser 1,6 g-1,8 g por cada kilogramo corporal. Por ejemplo si pesas 70 kilogramos deberás consumir unos 120 g de proteínas diarios. La literatura científica no encuentra beneficio alguno en cantidades mayores de proteínas.