Como consumo medio adecuado, los nutricionistas establecen un mínimo de 0,8 gr/kg diario para alguien que habitualmente no practique una actividad física destacada; entre 1,2 gr/kg y 1,4gr/kg para aquellos que hacen ejercicio diario y 2gr/kg para los que realizan una actividad deportiva intensa como el fitness y la musculación.