¡No pierdas la motivación!

Todos nos hemos planteado alguna vez si merece la pena el tiempo y esfuerzo que dedicamos a realizar una actividad física de forma regular.  Hay que tener cuidado porque, llegados a este punto, podemos perder la motivación.

Para que nunca tires la toalla, te proponemos que pongas en práctica estos cuatro consejos:

  • Fíjate objetivos reales: Fíjate pequeños objetivos que puedas alcanzar con tu esfuerzo. Si cumples estos pequeños objetivos, te sentirás reforzado para seguir fijándote nuevas metas más ambiciosas.
  • Disfruta con lo que haces: Procura que tu actividad física te divierta. No la sientas como una obligación. Si se te hace cuesta arriba, piensa que haces esa actividad porque tú la has elegido, y tú así lo has querido. Recuerda que siempre tienes el control sobre tu elección.
  • Aprende de los fracasos: Saca el lado bueno de todo. Si cometes errores aprende de ellos. Para llegar a hacer bien algo, antes hay un camino lleno de obstáculos que hay que superar, y no siempre sale todo perfecto a la primera. No mires el fracaso como una derrota sino como una oportunidad para mejorar y progresar.
  • Dale tiempo al tiempo: Muchas veces la falta de motivación viene porque queremos que las cosas pasen de forma inmediata, y no damos el tiempo suficiente para que venga lo que tiene que venir. No seas impaciente, tómatelo con calma. Piensa que las cosas no siempre llegan ni cuando las esperamos, ni en la forma que las deseamos. Si eres constante, antes o después, verás tu esfuerzo recompensado.

Cada vez que te vengan los sentimientos de derrota piensa en estos cuatro consejos que te acabamos de exponer. Seguro que en alguno de ellos encontraras una razón de peso para no desistir en tu empeño. 

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