En cualquier deporte hay que distinguir los aspectos físicos de la actividad y sus efectos psicológicos. Al hacer ejercicio, pones todo tu organismo en movimiento y trabajas un determinado grupo muscular. Tras el esfuerzo, la sensación de bienestar se hace evidente porque el deporte consigue:
- Aliviar las situaciones de estrés.
- Mejorar el descanso.
- Incrementar tu capacidad psicomotriz (agilidad, coordinación…)
- Prevenir enfermedades (especialmente cardiovasculares).
Pero ¡hay más! La satisfacción personal, tras superar un reto físico, hace que tu autoestima suba de manera inmediata. En el caso del fitness, tu entreno tiene un objetivo claro, el que tu hayas elegido: aumentar fuerza o resistencia, definir músculo… y trabajas duro para conseguirlo confiando en tus propias posibilidades.
Porqué el deporte puede mejorar autoestima