Lecciones de pareja que aprendes cuando amueblas tu casa
Como cantaba aquel dicho «¿Dónde va Vicente? Donde va la gente»... Pues bien, en Ikea esto puede salvarte la vida. Nunca, y escúchame bien porque la cosa es seria, nunca -te olvides lo que te olvides (ya sea tu mujer, tu prima o tu amiga del pueblo)- nunca vuelvas hacia atrás por un pasillo de Ikea porque serás un auténtico esquirol y objeto de maldiciones y velas negras.