Sin duda la gran frase «parejil» del parking de una tienda de muebles. Da igual que hayáis comprado unas papeleras para el baño, unas cajas de cartón o un mueble de 7 metros de alto y 10 de ancho: el macho se vuelve más macho y por sus santas narices el mueble cabe en el coche. «¿Que no? Verás que sí cariño, que te lo digo yo».