Una vez tengas esto claro, el resto será pan comido. Has de saber también que las mujeres evolucionan con el tiempo. Es decir, la misma a la que a los 20 años le excitaba que le tocases los pezones, a los 40 lo odia y le gusta que muerdas sus pies. «A diferencia de los hombres, las mujeres pueden tener una amplia variedad de experiencias orgásmicas, que evolucionan a lo largo de la vida. El mapa del cuerpo erótico de una mujer no está grabado en piedra, sino que es un proceso continuo de experiencia, descubrimiento y construcción», asegura el autor del estudio y profesor de Psicología Jim Pfaus.

La investigación demostró que no hay una región determinada para la estimulación ni una fórmula establecida para estimular a una mujer. «El clítoris contiene 8.000 terminaciones nerviosas (el doble que el pene), pero no es un ‘botón’ que garantice el orgasmo», aseguran.