De hecho, acabar con la grasa acumulada en la zona abdominal, glúteos, lumbares o caderas, entre otras, es una tarea algo complicada y que requiere de cierto trabajo donde influye, fundamentalmente, una sensibilidad a la insulina y un aumento de masa muscular. Un efecto que solo se consigue a través de un buen trabajo muscular y una dieta controlada ya que, además, en ocasiones hablamos de zonas corporales que no hipertrofian en el mismo grado que otros grupos musculares.