El 90% de la población se critica cuando se mira al espejo. Nos comportamos como si odiáramos nuestro cuerpo, como si despreciáramos nuestros “michelines”, nuestra grasa de más en las piernas o en los glúteos. Nunca permitirías rodearte de personas que se pasaran la vida criticándote, sin embargo, nadie te exige, te machaca, ni te grita tanto como tú mismo.