Así que en principio si deseamos ser más veloces debemos reducir nuestros depósitos grasos con una alimentación apropiada y equilibrada, y con una práctica de deporte regular. Por otro lado, debemos estimular las fibras musculares explosivas que utilicemos durante la carrera con ejercicios anaeróbicos típicos del gimnasio o con técnicas combinadas de cardio. Y nos vamos a detener en este punto.