Así pues, la mente provoca cambios significativos en el cuerpo físico, por lo que te proponemos este ejercicio: Observa tu músculo mientras realizas la actividad y mira cómo crece con cada repetición. No solo con el movimiento concéntrico, sino también a la vuelta. Vuelve lento y piensa como se activan todas sus fibras musculares que hacen posible el levantamiento de peso. Visualiza tu músculo cómo quisieras tenerle en cada una de las series.