También es conveniente dormir siempre en la misma franja horaria para que el cuerpo se habitúe a descansar a ciertas horas, es decir, debemos acostumbrarlo a descansar a unas horas determinadas del día. De este modo conseguiremos un hábito. Entre los muchos beneficios que aporta el hecho de dormir bien destacan los siguientes:
- Descanso físico, pues lo único que se mantienen activas son las constantes vitales básicas, de modo que todo el aparato locomotor (formado por huesos, músculos, tendones, articulaciones y ligamentos) se relaja.
- Descanso mental al liberar al cerebro de la actividad intelectual a la que se ve sometida todo el día.
- Durante el sueño se libera el estrés acumulado.
- Oxigenación celular de la piel.
- Se disminuye el ritmo cardiaco y se relaja la respiración.
- Durante el descanso se crece muscularmente, ya que es durante este periodo cuando se segrega la hormona del crecimiento y se recuperan las fibras musculares que se han trabajado durante el entrenamiento.
Sólo viendo algunas de estas virtudes del sueño y como pueden afectar directamente a nuestro estado físico y mental, ya podemos imaginarnos lo importante que es para llevar una vida sana.