Un estudio realizado con adultos mayores, comprobó que en comparación con las personas sedentarias, aquellos que iniciaron la práctica de ejercicio físico de intensidad moderada lograron una mejora considerable en la calidad y duración del sueño.
Un estudio realizado con adultos mayores, comprobó que en comparación con las personas sedentarias, aquellos que iniciaron la práctica de ejercicio físico de intensidad moderada lograron una mejora considerable en la calidad y duración del sueño.