Corazón en forma, calidad de vida
Entrenar el corazón mediante ejercicios aeróbicos moderados (no de alto impacto) supone aumentar su resistencia para que su trabajo constante no le suponga un esfuerzo extra. Si el corazón está en forma, no sufre, no se fatiga al bombear el torrente sanguíneo y así, con esta práctica saludable, el riesgo de lesiones cardíacas disminuye de manera notable.