Conociendo los efectos beneficiosos que estas actividades aeróbicas tienen sobre el corazón, puede asegurarse que estos ejercicios son necesarios y recomendables, en mayor o menor medida, para cualquier persona independientemente de su condición física, siempre que no exista prescripción médica contraria y teniendo en cuenta que la planificación y la adecuada progresión son fundamentales para que el ejercicio no resulte contraproducente.