La práctica regular de este tipo de ejercicios consigue aumentar de manera progresiva el grosor de las fibras que dan forma a este músculo indispensable para la vida. Al pedalear, hacer jogging, caminar por la cinta a paso ligero o realizar ejercicios propios del aerobic como el step, el ritmo cardiaco se acelera (nuestro músculo está trabajando) y el corazón, poco a poco, aumenta su capacidad de bombeo, es decir, su eficacia.
Estos ejercicios, a medio plazo y de manera paulatina, incrementan la masa muscular del corazón y su vigor, haciendo que, tras unas semanas, sea capaz de impulsar más caudal sanguíneo con un menor esfuerzo, algo que se traduce en una disminución del pulso en reposo.