– Previene y reduce la hipertensión, mejorando el sistema circulatorio y ayudando a mantener la flexibilidad de las arterias (previniendo algunas disfunciones leves como la aparición de varices y otras tan graves como una embolia).
- Ayuda a eliminar el colesterol malo.
- Aumenta la capacidad pulmonar reduciendo la sensación de cansancio y fatiga.
- Alivia el estrés.
- Reduce el sobrepeso (la actividad aeróbica es la que quema un mayor número de calorías, incluso después de haber finalizado el ejercicio, ya que la actividad metabólica y el consumo de energía continúa).
- Aumenta la resistencia.
Todos estos beneficios para la salud se traducen en una mejor forma física general, indispensable para realizar de manera segura y efectiva otros ejercicios y deportes.