En ningún momento de nuestra historia tuvimos tan poco conocimiento sobre la procedencia de los alimentos que comemos como en la actualidad: los procesos industrializados han desplazado la producción fuera de la vista y de la mente de las personas. ¿Y por qué tendría que importarnos dónde se producen los alimentos que consumimos? La respuesta es porque incide en nuestra salud, nuestra economía y porque impacta al medio ambiente, por lo cual la llamaremos ecodieta.