La densidad hace referencia al volumen de esos músculos, a su capacidad para lucir como «rocas» y a la «separación» que debe existir entre ellos para que resulten perfectamente visibles. Una espalda densa, con los músculos bien marcados, requiere esfuerzo, no es fácil, pero el resultado merece la pena. Supone contar con un torso bien contorneado en conjunto y desde todos los puntos de vista: de frente, de espalda y de perfil.