La rutina exige movimientos variados que contribuyan a desarrollar en conjunto todos los músculos de las piernas sin olvidar los glúteos.
Como ocurre con cualquier otro grupo muscular deberás iniciar tu rutina despacio, avanzando de manera progresiva. Vigila especialmente la postura de inicio (¡cuidado con tu espalda!) y utiliza el peso para aumentar la dificultad únicamente cuando controles perfectamente la técnica de ejecución de cada ejercicio.