Los conceptos del estilo de vida culturista han demostrado su valor a lo largo de las décadas.
Hoy, los practicantes de culturismo más viejos que iniciaron ese estilo de vida a edades tempranas, siguen, como segmento de la sociedad, en perfecta salud (los que no han recurrido a la química, claro). Invierten sabiamente en su calidad de vida con décadas de ejercicio regular y nutrición idónea.