La mayoría de las veces, el dolor de las articulaciones va ligado a un deterioro articular, que conlleva una notable disminución de la movilidad.
Las siguientes actividades te ayudarán a mitigar el dolor:
- Reposo en los periodos de dolor agudo.
- Programa de entrenamiento con ejercicios para evitar la pérdida de función articular y aumentar tanto la movilidad como la fuerza muscular. Estos ejercicios es muy importante que sean de tipo isométrico, es decir, sin desplazamiento articular. Por ejemplo, contraer los músculos del muslo sin mover la articulación de la cadera ni la de la rodilla.
- También puedes añadir algún ejercicio isotónico, pero siempre ha de ser amplio, es decir, incluyendo todo el arco que la articulación permite. Te ayudarán a evitar la contractura muscular y la anquilosis articular.
- Si durante la práctica de cualquiera de estos ejercicios aparece dolor intenso, detente inmediatamente.
- El frío local es una medida física bastante eficaz en este tipo de dolor.
- Uso de sistemas de apoyo y medidas de seguridad, cuando la actividad es muy limitada.
- Para la protección de las articulaciones es común usar sistemas ortopédicos.