En numerosas ocasiones, el dolor articular está directamente relacionado con una enfermedad de base, ya sea artritis reumatoide, fibromialgia, tumores óseos… Si hablamos de una patología concreta el tratamiento de este dolor será el tratamiento de la enfermedad subyacente, pudiéndose requerir en algunos casos incluso cirugía. Otras causas pueden ser la edad, la ausencia de actividad física…