
1. Revisa que tenga la etiqueta de “ecológica”
El primer paso es simple, sólo deberás detenerte algunos minutos para observar minuciosamente el empaque. Para estar convencido de que la proteína en polvo está libre de conservantes artificiales, y que no haya sido producida con pesticidas sínteticos, deberás encontrar la etiqueta de Certificación Orgánica.