Con esta decisión, los organizadores del festival no hicieron más que dejarse llevar por una inercia que viene de lejos, la retroalimentación entre el mundo del cine y el de los videojuegos.
Con esta decisión, los organizadores del festival no hicieron más que dejarse llevar por una inercia que viene de lejos, la retroalimentación entre el mundo del cine y el de los videojuegos.