El cine, mientras tanto, sigue intentando adaptar los cada vez mejores juegos sin éxito. Resident Evil, Silent Hill, Hitman o Final Fantasy no dieron en ningún momento el resultado esperado, pero claro, es complicado resumir horas y horas de argumento en una película que raras veces supera las dos horas de metraje. Por no hablar de que al recortar se provoca la ira de los fanáticos de los videojuegos, capaces incluso de boicotear el estreno de un film al ver las bochornosas adaptaciones que algunos estudios realizan.