Lo cierto es que generalmente, ya sea por precio, comodidad o disponibilidad, solemos comer pollo (en todas sus variantes) con una frecuencia muchísimo mayor de la que comemos pavo; por eso hoy os proponemos esta receta que nos permitirá cambiar un poco de la rutina del pollo y al mismo tiempo quitar ese «miedo» que solemos tener los principiantes a cocinar en el horno.